13. sep., 2016

Respira

"Respira. Serás madre por toda la vida. Ensenáles las cosas importantes. Las de verdad.

A saltar en los charcos de agua, a admirar los bichitos por la calle. A dar besos de mariposa y abrazos de oso.

No te olvides de estos abrazos y no los reniegues nunca.

Puede ser que dentro de unos años, los abrazos que eches de menos sean aquellos que no has dado.

Diga a tu hijo lo cuanto le quiere, siempre que lo pienses.

Dejále imaginar e imagines con él.

Las paredes se las puede pintar otra vez, las cosas se rompen y son sustituidas.

Los gritos de la madre se quedan, para siempre...

Muchas veces se puede lavar las vajillas más tarde. Mientras limpias, ellos crecen.

Tu hijo no necesita de tantos juguetes. Trabajes menos y ames más. Menos regalos y más presencia regalada. Y, por encima de todo, respiras.

Serás madre por toda la vida y ellos serán niños solo por una corta temporada".

(Autor desconocido)